El glasé real es un clásico de la repostería, ideal para decorar tortas, galletitas, budines y muchas otras preparaciones. Con una misma receta base podés lograr distintas consistencias: firme para flores y detalles, media para contornos y escritura, o más fluida para rellenar, cubrir y bañar budines. Además, podés colorearlo con colorantes vegetales comestibles y crear un montón de decoraciones diferentes.